Para no transformar en un largo tedio la argumentación, me valdré de una analogía que tiene a la máquina de escribir como eje articulador de la misma. Pensemos entonces en el intermedio técnico que pudo evidenciarse cuando la máquina de escribir mecánica se escindía complementando con la aparición de la máquina eléctrica y venía la computadora en forma masiva. Una de las características era la reducción de la cantidad piezas móviles, con la consiguiente mejora en la reducción de posibles desperfectos -quien no se habrá malhumorado con una letra que quedaba siempre trabada y había que ensuciarse las manos con tinta cada vez que se metían los dedos para destrabar el brazo de empuje que conectaba la tecla mecánica con la punta de la letra que llegaba al rodillo en donde estaba el papel-. Es cierto que no era lo mismo una máquina de escribir eléctrica que una computadora, pero fue precisamente ella la antesala de lo que luego sería el formato WORD adosado a una impresora. La nueva tecnología permitiría abrir un nuevo campo de desarrollo con todas las bondades en productividad y demás.
Bueno, entonces para que tengan en cuenta aquellos que creían que un cambio de nombre no dice nada, estos nuevos artefactos denominados "Power Unit" serían hoy, algo muy similar a aquellas máquinas de escribir eléctricas ayer, respecto a la estructura de cambios que se avecina en esa parte de la producción de la rama automotriz. En un par de décadas las piezas móviles como las hemos conocido por más de 200 años en la técnica mecánica serán solo un recuerdo y se expondrán en los museos. Los nuevos motores que abren esta nueva era, son el intermedio a lo que devendrá como cajas compactas de erogación de energía en unos años. Chau a las inyecciones electrónicas, los pistones, las correas dentadas, los blocks, las válvulas y todo lo que hemos visto cuando abrimos un capó: eso será como una vieja máquina de escribir al lado de una moderna tableta. ¿Se entendió?

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