martes, 4 de febrero de 2014
Vamos por todo! O de como raspar el fondo de la olla...
Se hicieron de la caja ANSES con todo el fondo de las AFJP, manejando cientos de miles de millones de pesos anuales y teniendo participación accionaria en el grueso de las empresas más importantes del sector productivo argentino. Luego, como no alcanzó, se hicieron con el Banco Central, que poseía 50 mil millones de dólares de los cuales quedan 27 mil y descendiendo -parece que tampoco les alcanza-. También se hicieron con la tercera parte de toda la ganancia de todo el complejo productivo del sector primario argentino -y sin afrontar ningún tipo de riesgo-. Se hicieron con YPF para apoderarse del mercado de los hidrocarburos. Se hicieron de Aerolíneas para apoderarse del mercado Aéreo. Se hicieron con un proporcional que llega hasta los salarios más bajos con el congelamiento de la movilidad del impuesto a las ganancias en un contexto inflacionario que ellos mismos empujaron.
Sin embargo, descaradamente, creen que Juan José Aranguren, una persona que preside la subsidiaria argentina de Shell, que podría tener un valor de mercado de diez mil millones de dólares (cifra que no llega ni a la vigésima parte de lo que maneja el gobierno), es quien pretende "desestabilizarlos". Indican con desparpajo mediante un vocero títere que los empresarios son los conspiradores de un pobre gobierno que está cercado por los malos -manejando todo lo que anteriormente se ha mencionado-.
¿Puede alguien creer esta nueva idiotez en formato de guión político institucional? Creo que solo una persona aniñada o sumamente confundida y cegada puede hacerlo.
domingo, 26 de enero de 2014
EL PROBLEMA DE KICILLOF EN UN PÁRRAFO.
¿Cual es el problema con Kicillof? Te lo cuento en un párrafo.
El problema de este muchacho es que no soporta no poder controlar la vida de las personas, los precios del mercado, las decisiones voluntarias y la acción humana, desde ese estado emanan sus nervios, señalamientos, gesticulaciones e idioteces. Ve fantasmas por todos lados, desafía la ley de gravedad porque deglutió entero el verso hegeliano de la idea dominante encarnada en la construcción de las ideas del dominado, y entonces cree que, cuando no funciona su recetario económico (que no es más que una trenza de ajo para ahuyentar vampiros), es porque la gente se comporta con la cabeza lavada por los mecanismos automáticos enseñados por el sistema dominante (el cual aún estaría enquistado en el subconsciente de los súbditos que padecen de una gran ensoñación). O sea: Este pueril muchacho cree que en realidad lo que anda mal es el mundo entero; y está convencido de poseer el antídoto para despertar a toda la humanidad del gran letargo. Aunque reitero; solo posee una trenza de ajo.
Eso es todo. Espero haber sido claro.
viernes, 17 de enero de 2014
Se sugiere cuidar los precios.
Todo el tema de los "precios cuidados" que ha impulsado el gobierno tiene algo de positivo, me explico.
Quienes están a favor de esta medida y la defienden a capa y espada, están reconociendo implícitamente que el sistema de precios es el único y mejor "asignador de recursos" y "mecanismo re-distribuidor" -aunque aún no han logrado captar el concepto y menos aún la realidad desde donde emana el mismo-. Al centrar sus esfuerzos en los precios, reconocen la importancia de los mismos. O sea, con su acción están reconociendo implícitamente que no se trata de un problema de voluntad política (como creen), sino uno de nominalidad económica (que aún no perciben). Y se puede evidenciar esto tan solo mirando la dirección a la que apunta el esfuerzo que están haciendo, que es, precisamente; controlar precios -acción estéril por cierto-.
Ya reconocido implícitamente que los precios son las mejores y únicas señales de mercado para que las personas definan sus decisiones, viene el tema de la vigilancia. En cuanto a ésto, aún les falta percibir que la mejor forma de "cuidar los precios", es dejándolos libres.
Quienes están a favor de esta medida y la defienden a capa y espada, están reconociendo implícitamente que el sistema de precios es el único y mejor "asignador de recursos" y "mecanismo re-distribuidor" -aunque aún no han logrado captar el concepto y menos aún la realidad desde donde emana el mismo-. Al centrar sus esfuerzos en los precios, reconocen la importancia de los mismos. O sea, con su acción están reconociendo implícitamente que no se trata de un problema de voluntad política (como creen), sino uno de nominalidad económica (que aún no perciben). Y se puede evidenciar esto tan solo mirando la dirección a la que apunta el esfuerzo que están haciendo, que es, precisamente; controlar precios -acción estéril por cierto-.
Ya reconocido implícitamente que los precios son las mejores y únicas señales de mercado para que las personas definan sus decisiones, viene el tema de la vigilancia. En cuanto a ésto, aún les falta percibir que la mejor forma de "cuidar los precios", es dejándolos libres.
martes, 7 de enero de 2014
Tipo de cambio y bandazos largos.
Imagina que estás agarrando una soga de 5 metros de longitud que tiene atado a su extremo un balde con agua y comienzas a dar giros -supongamos que no te agarran mareos girando y girando-. Imagina ahora cómo sería la proporción del movimiento del balde en la punta de la cuerda, ante pequeños movimientos hacia arriba y hacia abajo de tu brazo. Probablemente el balde se mueva un par de metros hacia arriba y hacia abajo con tan solo unos centímetros de tu cambio en la posición del brazo. Así, cuanto más larga es la soga, pequeños movimientos en tu mano generarán grandes cambios en la posición del balde -y los cambios serán proporcionalmente más grandes respecto movimientos más pequeños cuanto más larga es la soga-. Si por caso la cuerda que tienes en tu mano tuviera una longitud de 5 mil metros, un giro tuyo de pocos centímetros, haría recorrer miles y miles de metros al balde, tan solo un par de milímetros de cambio hacia arriba o hacia abajo en la posición de tu brazo, puede hacer mover al balde en el otro extremo cientos o miles de metros hacia arriba o hacia abajo. Teniendo en cuenta esto, ahora vayamos con la misma estructura mental a pensar un poco en el tipo de cambio.
Cuando el peso está en simetría nominal respecto al dólar (uno a uno), una devaluación de 20% te lleva a un nuevo cambio de 1,20 pesos por dólar y una de 100% te lleva a dos pesos por dólar.
Sí, ya sé, estás pensando que eso es una obviedad y que chocolate por la noticia, y tenés razón. Aunque ahora agreguemos un cero a la cuenta –alargamos la cuerda-; cuando el dólar cobra fuerza y empuja a una nueva simetría de 10 pesos por dólar, una pequeña corrección de 10% te lo lleva a 11 pesos, una de 20% a 12 y así sucesivamente. Claro, nuevamente, chocolate por la noticia, que simple, pero no olvides de pensar en el ejemplo de la cuerda.
Si seguimos pensando en los cambios porcentuales de la segunda simetría (la de la cuerda más larga), manteniendo la misma proporcionalidad que en la primera, comienzan a reflejar nominalmente un gigantismo que apabulla, es inevitable poner en tensión al mercado, dado que comienza a bandearse como el balde lo hace en su extremo ante pequeños movimientos de tu brazo con la cuerda larga. Así, los ahorristas y operadores de mercado de repente se transformasen en una especie de Suricatas vigilantes.
Eso empuja inexorablemente expectativas y es inevitable que la gente intente cubrirse de los bandazos asimétricos (que a mayor asimetría cambiaria nominal, mayores bandazos ante pequeñas movimientos, especulaciones o medidas de política económica). Habrá quien gane mucho en este juego, y habrá quien pierda otro tanto. Claro, de la misma manera en este juego de proporciones constantes y diferencias nominales, el poder de fuego puede nutrir la ganancia: Cuanto más volumen de juego, mayores dividendos manteniendo los mismos estándares proporcionales; si jugás con 1 millón de dólares, tenés una cuerda larga, y el 10% de ganancia serán cien mil en el otro extremo. Si jugás con 10 mil dólares, tenés la cuerda corta; confórmate con mil.
El punto parece ser que desde el ministerio de economía pretenden tener controlado el balde del extremo de una cuerda que no solo es larguísima ya, sino que también los ha mareado de tanto dar vueltas y vueltas sin siquiera saber dónde está el balde y hoy solo sienten su peso.
Cuando el peso está en simetría nominal respecto al dólar (uno a uno), una devaluación de 20% te lleva a un nuevo cambio de 1,20 pesos por dólar y una de 100% te lleva a dos pesos por dólar.
Sí, ya sé, estás pensando que eso es una obviedad y que chocolate por la noticia, y tenés razón. Aunque ahora agreguemos un cero a la cuenta –alargamos la cuerda-; cuando el dólar cobra fuerza y empuja a una nueva simetría de 10 pesos por dólar, una pequeña corrección de 10% te lo lleva a 11 pesos, una de 20% a 12 y así sucesivamente. Claro, nuevamente, chocolate por la noticia, que simple, pero no olvides de pensar en el ejemplo de la cuerda.
Si seguimos pensando en los cambios porcentuales de la segunda simetría (la de la cuerda más larga), manteniendo la misma proporcionalidad que en la primera, comienzan a reflejar nominalmente un gigantismo que apabulla, es inevitable poner en tensión al mercado, dado que comienza a bandearse como el balde lo hace en su extremo ante pequeños movimientos de tu brazo con la cuerda larga. Así, los ahorristas y operadores de mercado de repente se transformasen en una especie de Suricatas vigilantes.
Eso empuja inexorablemente expectativas y es inevitable que la gente intente cubrirse de los bandazos asimétricos (que a mayor asimetría cambiaria nominal, mayores bandazos ante pequeñas movimientos, especulaciones o medidas de política económica). Habrá quien gane mucho en este juego, y habrá quien pierda otro tanto. Claro, de la misma manera en este juego de proporciones constantes y diferencias nominales, el poder de fuego puede nutrir la ganancia: Cuanto más volumen de juego, mayores dividendos manteniendo los mismos estándares proporcionales; si jugás con 1 millón de dólares, tenés una cuerda larga, y el 10% de ganancia serán cien mil en el otro extremo. Si jugás con 10 mil dólares, tenés la cuerda corta; confórmate con mil.
El punto parece ser que desde el ministerio de economía pretenden tener controlado el balde del extremo de una cuerda que no solo es larguísima ya, sino que también los ha mareado de tanto dar vueltas y vueltas sin siquiera saber dónde está el balde y hoy solo sienten su peso.
Argentina, Derechos Humanos y Freezers
¿Para qué y por qué el ser humano inventó la tecnología de enfriamiento?
Entre otras muchas cosas, principalmente para mejorar el comercio de ultramar. Los animales debían viajar vivos en los barcos, dado los tiempos de viaje, si lo hacían faenados, la carne llegaba podrida o tenía un proceso de salazón que le hacía perder todas sus propiedades, cuanto que parece ser, no la querían comer ni los esclavos obligados so pena de látigo. Pero también, al viajar el ganado en pié -vivos-, había que llevar también el alimento para mantenerlos todo ese tiempo (otros animales para que coman o granos durante un mes) lo que era un lastre totalmente improductivo elevando los costos de transporte.
Aparece así la posibilidad de enviar la mercadería perecedera en estado congelado, mejorando la calidad y cantidad de circulación de alimentos a todo el globo. Así, pudimos comer frutas exóticas de lugares recónditos, y en esos lugares, pudieron comer carne de primera calidad de la que no disponían, entre otras miles de ventajas y mercaderías.
Luego, el proceso de mercado y el emprendimiento empresarial, sobre la base de la búsqueda de una ganancia, desarrolló nuevas formas técnicas de ese conocimiento industrial, decantando en la producción y ofrecimiento de refrigeradores domiciliarios. Por caso entonces, el objetivo de un freezer es, precisamente, el de conservar por largos períodos mercadería para ser consumida sin que perezca en el corto plazo. Por lo tanto, es ilógico comprar un freezar para utilizarlo solo para el día a día, quien tiene uno, precisamente, lo utiliza para almacenar, independientemente del carácter de opulencia con el cual una mirada pobrista paranoide puede analizar el proceso.
Pero llegó un día, en un país llamado Argentina, que una tal Hebe de Bonafini se puso a hacer análisis económicos y dijo indirectamente; "los freezers deberían estar vacíos".
Y un séquito de aduladores improvisados la oyeron y creyeron que lo dicho era algo útil, justo y bueno; algo revelador que alguien debía decir pero que nadie se atrevía...
Sí, es muy difícil atreverse a decir tamaña estupidez e incongruencia, solo Hebe puede hacerlo...
Entre otras muchas cosas, principalmente para mejorar el comercio de ultramar. Los animales debían viajar vivos en los barcos, dado los tiempos de viaje, si lo hacían faenados, la carne llegaba podrida o tenía un proceso de salazón que le hacía perder todas sus propiedades, cuanto que parece ser, no la querían comer ni los esclavos obligados so pena de látigo. Pero también, al viajar el ganado en pié -vivos-, había que llevar también el alimento para mantenerlos todo ese tiempo (otros animales para que coman o granos durante un mes) lo que era un lastre totalmente improductivo elevando los costos de transporte.
Aparece así la posibilidad de enviar la mercadería perecedera en estado congelado, mejorando la calidad y cantidad de circulación de alimentos a todo el globo. Así, pudimos comer frutas exóticas de lugares recónditos, y en esos lugares, pudieron comer carne de primera calidad de la que no disponían, entre otras miles de ventajas y mercaderías.
Luego, el proceso de mercado y el emprendimiento empresarial, sobre la base de la búsqueda de una ganancia, desarrolló nuevas formas técnicas de ese conocimiento industrial, decantando en la producción y ofrecimiento de refrigeradores domiciliarios. Por caso entonces, el objetivo de un freezer es, precisamente, el de conservar por largos períodos mercadería para ser consumida sin que perezca en el corto plazo. Por lo tanto, es ilógico comprar un freezar para utilizarlo solo para el día a día, quien tiene uno, precisamente, lo utiliza para almacenar, independientemente del carácter de opulencia con el cual una mirada pobrista paranoide puede analizar el proceso.
Pero llegó un día, en un país llamado Argentina, que una tal Hebe de Bonafini se puso a hacer análisis económicos y dijo indirectamente; "los freezers deberían estar vacíos".
Y un séquito de aduladores improvisados la oyeron y creyeron que lo dicho era algo útil, justo y bueno; algo revelador que alguien debía decir pero que nadie se atrevía...
Sí, es muy difícil atreverse a decir tamaña estupidez e incongruencia, solo Hebe puede hacerlo...
viernes, 3 de enero de 2014
Corriendo tras los precios, una vez más...
Hace unas horas se ha dado a conocer un nuevo paquete de control de precios en Argentina. Al respecto de tal altruista intención burocrática, no tengo otra opción que ahondar -superficialmente- en algunas categorías que tiene que ver con el conocimiento, su construcción, utilidad, complejidad y corroboración. Mi intención, no tan altruista como la del nuevo equipo económico, es tan solo poner un poco de luz a lo que hace miles de años el hombre viene acumulando e intentando, concluyendo cada paradigma hasta donde éste permita luego de miles y miles de pruebas y errores, más allá de otra de las características humanas; especializarse en tropezar con la misma piedra en forma permanente, casi como un movimiento eterno al cual estamos condenados. Espero que los próximos párrafos dejen entrever por donde viene cabalgando la ironía.
********
¿Cuál sería el peso teórico de la tierra? Si concluimos como lo han hecho los físicos, que el peso es masa por aceleración, creo que el planeta pesa más o menos 6 mil trillones de toneladas.
Ese peso es teórico puesto que el concepto de peso lo estamos desarrollando sobre la base de suponer al planeta apoyado en una balanza que trabajaría con la gravedad del propio planeta tierra. Pero como eso es imposible, se hacen los cálculos teóricos. Es algo así como que en realidad la tierra no pesa nada hasta tanto no se acerque efectivamente a algo que la atraiga (hay que decir que todos los cuerpos se atraen, la masa de mi cuerpo lo hace con respecto a la tierra y su influencia sería algo así como 0,000000001 y la tierra influye sobre mí con una fuerza totalmente opuesta 100000000, por eso no puedo salir de su influencia tan fácilmente a no ser que lo haga en un cohete que me impulse a salir generando una contrafuerza mayor a la de atracción terrestre)*.
También podemos calcular su peso en términos de otra cosa, siempre en caso de estar la Tierra siendo atraída -influenciada- por una fuerza de gravedad mayor (de la misma manera que ella lo hace con nosotros, ahora algo más grande lo hace con ella). De ser así, ya no estaría orbitando otro astro (como el sol) y caería hacia esa atracción mayor; en ese caso ya no podríamos calcular nada porque estaríamos muertos. Aunque también puede estar sucediendo que el planeta tierra esté encaminado y cayendo hacia algún centro de gravedad mayor sin que nuestra percepción alcance a vislumbrar el proceso. Nuestra imposibilidad de percibir el fenómeno puede radicar en la variable tiempo; una atracción y caída que para nosotros transcurriría en decenas de miles de millones de años, puede ser un espasmo efímero en los términos astrales -infinito en la percepción humana-. Para decirlo en forma más clara; los últimos 5 mil millones de años de nuestra existencia respecto de la posibilidad de percibir una atracción sobre el planeta en el que vamos montados, serían en los términos universales algo así como la primera mil millonésima parte de un segundo en el comienzo de la caída de nuestro cuerpo cuando nos tiramos de un trampolín en el que tardamos 5 segundos hasta tocar el agua.
Si hemos captado todo hasta aquí, entonces, ya hemos visto que intentar diferenciar conceptos como peso teórico de peso real (tocando también peso específico, porque no), y separarlos debidamente de la necesaria consciencia de saberlos como resultados de un constructo mental para hacer una operación que sirva para influir sobre un fenómeno (y todo ello sin olvidar la filosofía que nos lleva a comprender y crear no solo aquel constructo sino también a captar la relación entre la permanencia y el cambio), no es una tarea sencilla que pueden hacer cuatro o cinco personas desde la nada. Es algo que ha llevado miles de años de conocimiento -pre-científico, científico y hasta religioso-, en el cual se monta y entrelaza una increíble estructura filosófica para dar cuerpo a marcos teóricos con las dosis de humildad necesarias para captar nuestra ignorancia adecuada. Y, si hemos captado todo, ahora mi pregunta.
¿Podemos indicar cual es el precio teórico del pan y la canasta de consumo presentada hace unas horas? ¿Y el precio cuidado? ¿Y el precio revelado? ¿Y el precio acordado?
Una vez hecho esto, lo último que solicito es un intento por ver cual sería el peso cuidado de la tierra, el peso relevado y el peso acordado.
¿Se captó?**
-------------------------------------------------------
*Los números incorporados son tan solo un dato demostrativo, no son datos exactos que remitan al fenómeno, sino intentan mostrar de una manera sencilla el desequilibrio de fuerza.
**Para los que luego de haber leído esto lo primero que les viene al pensamiento es que no es lo mismo la física que la economía, no tengo más remedio que recomendar la lectura: "El Burgués Gentilhombre" de Molière...
Ese peso es teórico puesto que el concepto de peso lo estamos desarrollando sobre la base de suponer al planeta apoyado en una balanza que trabajaría con la gravedad del propio planeta tierra. Pero como eso es imposible, se hacen los cálculos teóricos. Es algo así como que en realidad la tierra no pesa nada hasta tanto no se acerque efectivamente a algo que la atraiga (hay que decir que todos los cuerpos se atraen, la masa de mi cuerpo lo hace con respecto a la tierra y su influencia sería algo así como 0,000000001 y la tierra influye sobre mí con una fuerza totalmente opuesta 100000000, por eso no puedo salir de su influencia tan fácilmente a no ser que lo haga en un cohete que me impulse a salir generando una contrafuerza mayor a la de atracción terrestre)*.
También podemos calcular su peso en términos de otra cosa, siempre en caso de estar la Tierra siendo atraída -influenciada- por una fuerza de gravedad mayor (de la misma manera que ella lo hace con nosotros, ahora algo más grande lo hace con ella). De ser así, ya no estaría orbitando otro astro (como el sol) y caería hacia esa atracción mayor; en ese caso ya no podríamos calcular nada porque estaríamos muertos. Aunque también puede estar sucediendo que el planeta tierra esté encaminado y cayendo hacia algún centro de gravedad mayor sin que nuestra percepción alcance a vislumbrar el proceso. Nuestra imposibilidad de percibir el fenómeno puede radicar en la variable tiempo; una atracción y caída que para nosotros transcurriría en decenas de miles de millones de años, puede ser un espasmo efímero en los términos astrales -infinito en la percepción humana-. Para decirlo en forma más clara; los últimos 5 mil millones de años de nuestra existencia respecto de la posibilidad de percibir una atracción sobre el planeta en el que vamos montados, serían en los términos universales algo así como la primera mil millonésima parte de un segundo en el comienzo de la caída de nuestro cuerpo cuando nos tiramos de un trampolín en el que tardamos 5 segundos hasta tocar el agua.
Si hemos captado todo hasta aquí, entonces, ya hemos visto que intentar diferenciar conceptos como peso teórico de peso real (tocando también peso específico, porque no), y separarlos debidamente de la necesaria consciencia de saberlos como resultados de un constructo mental para hacer una operación que sirva para influir sobre un fenómeno (y todo ello sin olvidar la filosofía que nos lleva a comprender y crear no solo aquel constructo sino también a captar la relación entre la permanencia y el cambio), no es una tarea sencilla que pueden hacer cuatro o cinco personas desde la nada. Es algo que ha llevado miles de años de conocimiento -pre-científico, científico y hasta religioso-, en el cual se monta y entrelaza una increíble estructura filosófica para dar cuerpo a marcos teóricos con las dosis de humildad necesarias para captar nuestra ignorancia adecuada. Y, si hemos captado todo, ahora mi pregunta.
¿Podemos indicar cual es el precio teórico del pan y la canasta de consumo presentada hace unas horas? ¿Y el precio cuidado? ¿Y el precio revelado? ¿Y el precio acordado?
Una vez hecho esto, lo último que solicito es un intento por ver cual sería el peso cuidado de la tierra, el peso relevado y el peso acordado.
¿Se captó?**
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*Los números incorporados son tan solo un dato demostrativo, no son datos exactos que remitan al fenómeno, sino intentan mostrar de una manera sencilla el desequilibrio de fuerza.
**Para los que luego de haber leído esto lo primero que les viene al pensamiento es que no es lo mismo la física que la economía, no tengo más remedio que recomendar la lectura: "El Burgués Gentilhombre" de Molière...
domingo, 3 de noviembre de 2013
DESDOBLAMIENTO DE TIPO DE CAMBIO
Un breve comentario.
Una distancia de un punto a otro puede ser medida en kilómetros o millas. Supongamos que de X a Y hay 10 millas o 16 kilómetros. Intentar argumentar que con la segunda medida hay más distancia que con la primera, indicando que 16 es más que 10, es confundir el patrón de medida con el fenómeno. Y muestra, también, que no se ha captado lo más básico y esencial de una herramienta de medición para ponderar, comparar, operar y tomar una decisión.
Suponer que con un tipo de cambio desdoblado por fuera de lo que indica el mercado, se podría generar una nominalidad acorde para unas cosas y otra acorde para otras, es caer en el mismo yerro que en el ejemplo he indicado. El tipo de cambio es la nominalidad que aproxima la medición de una sustancia, la cual en este caso se forma mediante la acción humana de intercambio, y así, a diferencia de la medición física del ejemplo, el tipo de cambio es sustancia y medida a la vez; no existe un consenso nominal que pueda ser dictado por fuera de su propia dinámica. En este caso también, entonces, se debe recordar que no podemos desdoblar esta sustancia desdoblando el tipo de cambio de la misma manera que no se puede desdoblar una distancia argumentando que 16 es más que 10.
La escasez de divisas no puede solucionarse trabajando en el nivel de la apariencia, solo un necio o alguien que no sabe nada de economía puede aún continuar sosteniendo este tipo de medidas como argumento válido.
Una distancia de un punto a otro puede ser medida en kilómetros o millas. Supongamos que de X a Y hay 10 millas o 16 kilómetros. Intentar argumentar que con la segunda medida hay más distancia que con la primera, indicando que 16 es más que 10, es confundir el patrón de medida con el fenómeno. Y muestra, también, que no se ha captado lo más básico y esencial de una herramienta de medición para ponderar, comparar, operar y tomar una decisión.
Suponer que con un tipo de cambio desdoblado por fuera de lo que indica el mercado, se podría generar una nominalidad acorde para unas cosas y otra acorde para otras, es caer en el mismo yerro que en el ejemplo he indicado. El tipo de cambio es la nominalidad que aproxima la medición de una sustancia, la cual en este caso se forma mediante la acción humana de intercambio, y así, a diferencia de la medición física del ejemplo, el tipo de cambio es sustancia y medida a la vez; no existe un consenso nominal que pueda ser dictado por fuera de su propia dinámica. En este caso también, entonces, se debe recordar que no podemos desdoblar esta sustancia desdoblando el tipo de cambio de la misma manera que no se puede desdoblar una distancia argumentando que 16 es más que 10.
La escasez de divisas no puede solucionarse trabajando en el nivel de la apariencia, solo un necio o alguien que no sabe nada de economía puede aún continuar sosteniendo este tipo de medidas como argumento válido.
lunes, 14 de octubre de 2013
NOBEL DE ECONOMÍA 2013
Hay bastante ruido entorno al Nobel de Economía entregado a tres Estadounidenses sobre un tema que tiene que ver con la formación de precios de activos en el futuro y su posible predicción en el presente. Algunos lo interpretan como magia, otros como diletancia, también tarotismo, astrología o astronomía aplicada a la ciencia económica -aunque podríamos volver al tan mentado tema de la física-.
Lo que debemos tener en cuenta, creo, es la obsolescencia del sistema institucional mediante el cual discurre el conocimiento y su correspondiente "corroboración de calidad" o sello de viabilidad y seriedad, por llamarlo de alguna manera.
En tal estructura, los investigadores están obligados a escribir "tanto por año", asistir a cierta cantidad de congresos en determinado tiempo. A buscar un "tema original", y así, cientos de miles de personas corren escribiendo y escribiendo. ¿Alguien puede pensar que en ese ejército de cientos de miles de escribas y observadores cada uno de ellos puede mantener originalidad sobre la base de una obligación?
Soy de los que piensan que más bien son un rejunte que termina decantando en un gran maratón, en donde el desafío es estar sin más. Entregar un Nobel por año en ese contexto, es una inevitable conducta formal para mantener la maquinaria en funcionamiento, aunque la repetición de un premio por año se transforma a la vez en su contrario.
Progresivamente vacía su propia categoría mostrando de manera inevitable, que lo investigado ya esta contenido en escrituras económicas de hace siglos, o bien son meras lineas de aproximación que se van alejando inexorablemente de la originalidad específica para la cual el premio estaría orientado. "Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes", escribió Sir Isaac Newton en una carta a Robert Hooke en 1676. Y es interesante el contenido de esa frase (originalmente enunciada por Bernardo de Chartres), lo que cobra relevancia hoy en día; a más y más premios presentes, más enanos actualizados y mayor altura y grandeza de los hombros de los gigantes en los que vamos montados.
Y hoy, una vez más, el Nobel de economía parece ser un repetido ejercicio de selección mediocre que premia más "los contactos" que un pensamiento original. Comenzarán las críticas marxistas, las austriacas, las neoliberales, las keynesianas -neo, post y new-, y, obviamente, también las amateurs.
Yo por mi parte digo: si me midiera en mi ciencia como un tenista ha de medirse en el circuito ATP, estaría probablemente en el puesto 3 millones. Y desde ese lugar: ¿Podría criticar al número uno? Creo que no, aunque podría criticar el sistema de puntuación indicando que es injusto...
Bueno, espero se haya comprendido el mensaje. El Nobel de economía entonces, para Lars Hansen, Robert Shiller y Eugene Fama. El tema; "análisis empíricos sobre los precios de activos". Validez del tema; "Posibilidad de predecir el curso amplio de los precios en periodos largos de tiempo". Felicitaciones!
Y a quienes no han ganado el Nobel, a seguir trabajando...
Lo que debemos tener en cuenta, creo, es la obsolescencia del sistema institucional mediante el cual discurre el conocimiento y su correspondiente "corroboración de calidad" o sello de viabilidad y seriedad, por llamarlo de alguna manera.
En tal estructura, los investigadores están obligados a escribir "tanto por año", asistir a cierta cantidad de congresos en determinado tiempo. A buscar un "tema original", y así, cientos de miles de personas corren escribiendo y escribiendo. ¿Alguien puede pensar que en ese ejército de cientos de miles de escribas y observadores cada uno de ellos puede mantener originalidad sobre la base de una obligación?
Soy de los que piensan que más bien son un rejunte que termina decantando en un gran maratón, en donde el desafío es estar sin más. Entregar un Nobel por año en ese contexto, es una inevitable conducta formal para mantener la maquinaria en funcionamiento, aunque la repetición de un premio por año se transforma a la vez en su contrario.
Progresivamente vacía su propia categoría mostrando de manera inevitable, que lo investigado ya esta contenido en escrituras económicas de hace siglos, o bien son meras lineas de aproximación que se van alejando inexorablemente de la originalidad específica para la cual el premio estaría orientado. "Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes", escribió Sir Isaac Newton en una carta a Robert Hooke en 1676. Y es interesante el contenido de esa frase (originalmente enunciada por Bernardo de Chartres), lo que cobra relevancia hoy en día; a más y más premios presentes, más enanos actualizados y mayor altura y grandeza de los hombros de los gigantes en los que vamos montados.
Y hoy, una vez más, el Nobel de economía parece ser un repetido ejercicio de selección mediocre que premia más "los contactos" que un pensamiento original. Comenzarán las críticas marxistas, las austriacas, las neoliberales, las keynesianas -neo, post y new-, y, obviamente, también las amateurs.
Yo por mi parte digo: si me midiera en mi ciencia como un tenista ha de medirse en el circuito ATP, estaría probablemente en el puesto 3 millones. Y desde ese lugar: ¿Podría criticar al número uno? Creo que no, aunque podría criticar el sistema de puntuación indicando que es injusto...
Bueno, espero se haya comprendido el mensaje. El Nobel de economía entonces, para Lars Hansen, Robert Shiller y Eugene Fama. El tema; "análisis empíricos sobre los precios de activos". Validez del tema; "Posibilidad de predecir el curso amplio de los precios en periodos largos de tiempo". Felicitaciones!
Y a quienes no han ganado el Nobel, a seguir trabajando...
martes, 8 de octubre de 2013
TEORÍA CENTRO-PERIFERIA. Una historia incómoda
La teoría "centro-periferia" nos dice algo más o menos así: las sociedades atrasadas -las que arrancan su desarrollo en fases posteriores-, no pueden alcanzar a las más desarrolladas mediante el comercio libre con éstas, precisamente porque quedarían supeditadas a las necesidades del centro -aquellas que se desarrollaron previamente-. El libre comercio desarrollado por la vía de tal asimétrica relación, crearía un círculo vicioso de dependencia eterna y retraso permanente. Así, persistir en la libertad de comercio, decantaría inexorablemente en una recreación constante de pobreza estructural, cuya magnitud de crecimiento sería proporcional a la magnitud de la libertad con la cual estas sociedades se especializarían vía el comercio; las primeras lo harían en generar riqueza a expensas de las segundas, y las segundas -retrasadas-, se especializarían en la recreación de pobrezas funcionales a las primeras -las adelantadas-. Si se comprendió la síntesis, sería interesante intentar contestar la siguiente pregunta.
¿Por qué causas y motivos los Sumerios no pudieron mantener su liderazgo y riqueza? ¿Acaso no existía libre comercio en aquel entonces?
¿Por qué causas y motivos los Sumerios no pudieron mantener su liderazgo y riqueza? ¿Acaso no existía libre comercio en aquel entonces?
viernes, 4 de octubre de 2013
INFLANDO LA PIÑATA
En el siguiente gráfico podremos observar la correlación entre las diferentes inyecciones que la Reserva Federal de los Estados Unidos ha realizado desde 2008 hasta el presente, con el rendimiento del Standard & Poor's 500.
Standard & Poor's (S&P) es una agencia de calificación de riesgo, división de la empresa McGraw-Hill, dedicada a la elaboración y publicación periódica de calificación de riesgos de acciones y bonos, que fija la posición de solvencia de los mismos. Comparte oligopolio con Moody's y Fitch Group.
Standard & Poor's (S&P) es una agencia de calificación de riesgo, división de la empresa McGraw-Hill, dedicada a la elaboración y publicación periódica de calificación de riesgos de acciones y bonos, que fija la posición de solvencia de los mismos. Comparte oligopolio con Moody's y Fitch Group.
Podremos ver en la imagen, claramente, como a partir de QE1 (con sus previos anuncios y luego previos anuncios para QE2 y así sucesivamente), el índice mejora proporcionalmente tanto a los anuncios como a la inyección, y empeora cuando hay síntomas de agotamiento o percepción de no expansión monetaria.
Desde ésta perspectiva, cada vez más se habla de mercados manipulados exógenamente. Para ver artículos relacionados, puede ir al siguiente enlace en Punto de Vista Económico o en este otro, en gurusblog.
jueves, 3 de octubre de 2013
CHINA CREA ZONA DE LIBRE COMERCIO
China abre la nueva zona de libre comercio en Shanghái
viernes, 27 de septiembre de 2013
Fallo judicial y cepo cambiario
Fuente: http://www.aduananews.com/archivos/fallo%20CSJ%20Causa%20syntex.pdf
La ley 19.359 – Régimen Penal Cambiario – fija en su art. 17 facultades al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para establecer en los sujetos investigados medidas precautorias, como : “no acodarles autorizaciones de cambios”; “no darles curso a sus pedidos de despacho a plaza”; “no darles curso a sus boletas de embarque de mercaderías”, entre otras.
Recientemente un fallo dictado por la Justicia Nacional en lo Penal Económico, sosteniendo lo prescripto por la ley 26.854, consideró que tales medidas no pueden perdurar en el tiempo, por el contrario, deben estar ajustadas las a un plazo razonable que no afecte garantías constitucionales.
Así, lo indica el fallo del Juez Marcelo Aguinsky, “En este sentido, así como el legislador ha señalado un límite razonable para el plazo de vigencia de las medidas cautelares mediante la ley N° 26.854, al indicar que aquel plazo no podrá ser mayor a los seis (6) meses, y teniendo aquel límite temporal como parámetro, no se advierte que la vigencia de las medidas notificadas mediante la comunicación “C” aquí cuestionada, resulte pertinente actualmente cuando ya han transcurrido cuatro meses desde su dictado”. ( cfr. 23/08/2013 - causa 859/2013 caratulada Syntex S/Amparo)
La decisión judicial ordena al BCRA dejar sin efecto las medidas cautelares contra el accionante. Asimismo, intimarlo a resolver esos procedimientos en plazos razonables para "no afectar la garantía de defensa en juicio" al imputado o sumariado que consagra la Constitución Nacional.-
AQUÍ EL FALLO COMPLETO
La ley 19.359 – Régimen Penal Cambiario – fija en su art. 17 facultades al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para establecer en los sujetos investigados medidas precautorias, como : “no acodarles autorizaciones de cambios”; “no darles curso a sus pedidos de despacho a plaza”; “no darles curso a sus boletas de embarque de mercaderías”, entre otras.
Recientemente un fallo dictado por la Justicia Nacional en lo Penal Económico, sosteniendo lo prescripto por la ley 26.854, consideró que tales medidas no pueden perdurar en el tiempo, por el contrario, deben estar ajustadas las a un plazo razonable que no afecte garantías constitucionales.
Así, lo indica el fallo del Juez Marcelo Aguinsky, “En este sentido, así como el legislador ha señalado un límite razonable para el plazo de vigencia de las medidas cautelares mediante la ley N° 26.854, al indicar que aquel plazo no podrá ser mayor a los seis (6) meses, y teniendo aquel límite temporal como parámetro, no se advierte que la vigencia de las medidas notificadas mediante la comunicación “C” aquí cuestionada, resulte pertinente actualmente cuando ya han transcurrido cuatro meses desde su dictado”. ( cfr. 23/08/2013 - causa 859/2013 caratulada Syntex S/Amparo)
La decisión judicial ordena al BCRA dejar sin efecto las medidas cautelares contra el accionante. Asimismo, intimarlo a resolver esos procedimientos en plazos razonables para "no afectar la garantía de defensa en juicio" al imputado o sumariado que consagra la Constitución Nacional.-
AQUÍ EL FALLO COMPLETO
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Escuela Austríaca Versus Escuela de Chicago.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Value Investing
En esta charla de Juan Ramón Rallo podremos comprender algunos aspectos que tienen que ver con diferentes estrategias a la hora de realizar inversiones.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Vaca muerta, la energía potencial de Argentina
A finales de la década de 1950 y principios de la siguiente, subsidiarias de empresas transnacionales
cubrieron el déficit técnico y la escasez de recursos que presentaba argentina para poder alcanzar las fases más difíciles de su industrialización. Hoy, casi 60 años después, la historia parece repetirse; las posibilidades potenciales que abre la reserva de vaca muerta, ponen en evidencia nuevas restricciones.
Argentina hoy es una economía cuya estructura, empobrecida y retrasada técnicamente, no puede hacer provecho del mar de recursos en la que está montada. Un empobrecimiento suscitado a la par de la riqueza potencial siempre promisoria, pero siempre esquiva; una economía condenada a su propia dinámica -que por momentos parece ser la muestra cabal de su propia desidia-.
Hay también, ciertos patrones de conducta que pueden explicar -al menos en parte-, algunos de los aspectos mas distintivos de las decisiones estratégicas que ciñen tales situaciones. Una clásica postura en nuestro medio parece ser una especie de despotrique contra el capital y los recursos del extranjero, a los cuales se los advierte como una necesidad, pero nunca se los tolera como un complemento. Así, se deambula en forma permanente por el arco que va de la protección y el subsidio, a la regulación y el control de precios, y de la inflación a las anclas nominales monetarias, coartando las siempre escasas posibilidades de capitalización local, desincentivando lo mejor del emprendedurismo posible e incentivando comportamientos acomodaticios y corporativistas.
La opción dura de competir vía investigación, desarrollo y nuevas ideas, siempre fue soslayada por la opción blanda de la ley hecha a mediada, es más sencillo impulsar una protección efectiva vía impuestos arancelarios -por caso-, que invertir en una mejora productiva que permita desplazamientos de la competencia dictaminados por el consumidor, quien en última instancia, siempre es el mejor juez dictando este tipo de sentencias -aunque inconveniente para los comportamientos anteriormente mencionados-.
Si en Argentina no logramos comprender que somos un país extremadamente pobre, cuya única salida hoy, la provee el sector agropecuario con todo su dinamismo y energía, y sobre el cual recaen permanentemente políticas que profundizan un agudo drenaje para que subsista un sector industrial que solo vive con un eterno respirador artificial, parece no haber salida posible.
Para marchar hacia la riqueza, entiendo, debemos terminar con algunos mitos.
Primero. Instaurar en la imagen del ciudadano común que la regulación económica es inviable y solo una herramienta improvisada por la diletancia de ocasión; la palabra "mas regulación" como lugar común, debe ser reemplazada por "más libertad".
Segundo. Instalar en la imagen del ciudadano común que la apariencia bondadosa de las políticas progresistas en Argentina han tenido un costo profundo, y es la miseria y desocupación en la que en esencia e inevitablemente siempre decantan.
Tercero. Que hay una aparato de poder diseminado en lugares clave del sector público, las artes, los sindicatos, el mundo empresarial y la educación, que hace las veces de apuntalador de las corrientes políticas que sostienen los mitos anteriormente mencionados, allí hay que dirigir la agenda analítica para poder desactivar esas restricciones y frenos al desarrollo.
Cuarto. Que para salir finalmente del eterno dilema del desarrollo trunco, la pobreza estructural, la miseria y la pauperización que corroe nuestra sociedad, el liberalismo no es una inconveniencia ni una conspiración de clase, sino, probablemente, nuestra última oportunidad.
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